Lo que tiene que ser será igualmente.
Comprendí el significado de esta frase hace no mucho. Al principio, parece algo que todo el mundo entiende, algo que han visto en las películas y que digieren sin problema para luego plasmarlo en Instagram. Sin embargo esta frase esconde un significado mágico que explica el funcionamiento del mundo y creo que no muchas personas se han percatado.
Bajo mi punto de vista, lejos de haber un destino escrito por algún ser divino que se vaya a cumplir, las cosas tienen su plan y se van desarrollando entorno a su propia naturaleza. Cada cosa está asentada sobre unos cimientos cuya naturaleza determina cómo va a ser todo. Las energías conviven y se entrelazan dependiendo de su naturaleza y es determinante que sean semejantes. Cuando encuentras una energía, una realidad parecida a la tuya es cuando empiezas a formar vínculos. Y ahí es cuando no se puede evitar que lo que tenga que pasar, pase, y lo que tenga que ser, sea.
He sentido la química y la fusión con almas parecidas a la mía... A veces, idénticas. Y es algo que no se tiene que rescatar ni empujar de ninguna manera. Quieras o no, la conexión nace, se produce, y las cosas empiezan a encajar bajo ese plan secreto. Ruedan en cualquier dirección, pero lo importante es que no se detienen porque han nacido de la manera más genuina que existe y eso es de lo que están hechos los vínculos. Y esa es, además, la explicación de por qué algo perdura en el tiempo. Las personas se encuentran y sus energías conviven, bailando al son del sonido que hacen los engranajes al encajar. Las historias que nacen solas, solas avanzan y solas se mantienen.
Y por esto es tan poderosa aquella frase, porque explica muchísimo más de lo que en un principio se ve, porque habla de lo inevitable, de aquello que, si se da, ya nadie lo puede parar. Yo he sentido la química y la conexión que nacen de una mirada o de un pensamiento y a día de hoy no he descubierto nada con una fuerza semejante. Hoy puedo entender la ley de la atracción. Por fin puedo comprender hasta qué nivel lo semejante se atrae y hasta qué punto lo que tiene que ser, será.
Yo seguiré siendo con lo que estoy destinada a ser, seguiré sonriendo con quien esté destinada a sonreír y seguiré encontrando a quienes están destinados a encontrarse conmigo, pues el destino no es un libro escrito hace milenios, sino la naturaleza encontrando el lugar perfecto en el que fusionarse con la vida.