Pages

  • Inicio
  • Sobre mí

Los ojos son ciegos, hay que buscar con el corazón

    • Última entrada
    • Entrada más antigua
    • Instagram
    No sé en qué momento me vi perdida en mitad de la niebla sin un solo punto de referencia al que acudir para encontrar el camino de vuelta. Solo recuerdo estar rodeada de gente que caminaba a mi lado y, en algún momento que no llego a recordar, perderme en un espeso gris que ni siquiera me dejaba ver mis pies. Me miro al espejo y veo pasado, montones de situaciones que me hacen apretar los dientes y volver a desear que la tierra me trague. Estoy frente al espejo con una pregunta rebotando en cada rincón de mi cabeza. No sé en qué momento llegué a esto. Siento ira corriendo por mis venas que acaba en mi corazón, y prefiero la ira a la nada, a esos momentos de niebla, de silencio, de vacío... Yo había crecido, yo había renacido a lo ave fénix. 

    Y aquí estoy otra vez. 

    Ya no recordaba lo que era sentir que te han arrancado lo que sea que llevemos dentro las personas, lo que es sentir que ahora en tu interior caben tres elefantes porque tienes una grieta que no puedes rellenar, lo que se siente al caminar como si el suelo te absorbiera los pies y tuvieras fantasmas sentados sobre tus hombros. No encuentro el camino a casa con todo este gris rodeándome. Supongo que así es como suena el vacío cuando la vida ya no hace ruido. Solo hay silencio. Estoy sola. Se han apagado todas las luces, hasta ese pequeño candil que siempre está encendido por si me pierdo y cuya luz parece que siempre está buscándome. No veo nada. Me miro al espejo y prefiero, sin duda, la ira. Prefiero sentir y romper con todo para limpiarme. Miro mis manos... Me estoy convirtiendo en lo que odio. Empieza la metamorfosis y mi alma cambia y siente cada eslabón de la cadena que la ahoga sin saber de dónde ha salido esa cosa metálica ni si la sujeta alguien. Quizás mi luna llena fue un punto de inflexión que no acierto a recordar. Quizás fueron varios puntos de inflexión que me hicieron perder la cordura. No me di cuenta, no vi que las personas que caminaban conmigo estaban desapareciendo y que el suelo volvía a absorber mis pies. 

    Este momento de mi vida se ha convertido en un espectáculo cruel y me ha arrastrado al escenario en contra de mi voluntad. Hoy mis demonios se atrevieron a salir a bailar. Hubo un momento en que jamás miraba atrás si no era para agradecer lo que hoy era. Hubo un tiempo en que fui feliz y estable. Jamás me habría abandonado así... Yo no. Se ha apagado la voz de la infancia, de las aventuras que ocurrían en mi mente con buena música en mis oídos, de las cervezas al sol, de los viajes no corporales en momentos conmigo misma... Necesito a la chica que no se rendía jamás.

    ¿En qué momento me perdí?
    Continue Reading
    Historias para no dormir, cuentos que quedaron por escribir encima de un escritorio al que nadie volvió. Mesas para dos que quedaron sin reservar, cervezas que nunca fueron bebidas, bocas que quedaron sin besar, canciones que nunca recuerdan a lo que pudo haber sido, olores que nunca se mezclaron, cuellos que nunca fueron mordidos, inviernos que no han sido compartidos, locuras que no se han contado a carcajadas cientos de veces de la misma manera... 

    ¿Quién sabe dónde estaríamos ahora y con quién si nuestras decisiones no hubieran sido las de aquel día? Si todo hubiera sido distinto, si hubiéramos cogido otro desvío en la carretera o hubiéramos decidido quedarnos en casa aquella noche. Curiosa manera tiene la vida de llevarnos por sus senderos, curiosa la forma que tiene de decirnos que si no aprovechamos lo que nos está dando, el dolor de no haber vivido será siempre superior al miedo a cualquier rechazo. El "¿Y si...?" puede ser una tortura. Nadie puede decirte dónde estarías ni quién serías ahora de haber cometido otros errores y haber tomado otras decisiones. Es como intentar atrapar el humo con las manos...

    Y te agarras a algunas de esas historias que pudieron ser, a esos cuentos sin finales, y te preguntas, y te dices, y te arrepientes, y te alegras. En ocasiones, solo tenemos una oportunidad para corregir un error, aunque otras muchas veces la vida da suficientes como para aprovecharlas si quisiéramos. Y ni aun así lo hacemos. Quién sabe por qué no somos capaces de ser humildes, avanzar y dejar de autosabotearnos, pero el tiempo jamás ha esperado: el tiempo no entiende de razas, géneros ni personas que quieran aprender o que no. Tampoco entiende tus heridas. Ni las mías.

    Y ahí quedan esas noches sin trasnochar, esos besos aún dentro de los labios, esas canciones sin dedicar, esos mensajes sin mandar, esos secretos sin confesar. 

    Al fin y al cabo, ¿de qué sirve que alguien tenga clara su respuesta si nunca se formuló la pregunta?


    ¿Qué habría pasado si hubieras decidido ser valiente?
    Continue Reading
    Newer
    Stories
    Older
    Stories

    Virginia Ayuso

    Photo Profile
    Virginia Ayuso

    Escribir para conocerme, para curar y para dar nombre a lo inefable

    Redes sociales

    • twitter
    • instagram

    ARCHIVO

    • agosto 2025 (1)
    • julio 2025 (1)
    • marzo 2025 (1)
    • septiembre 2024 (1)
    • marzo 2024 (1)
    • octubre 2023 (2)
    • septiembre 2023 (1)
    • julio 2023 (4)
    • junio 2023 (2)
    • mayo 2023 (2)
    • mayo 2022 (7)
    • marzo 2022 (3)
    • enero 2021 (1)
    • julio 2020 (2)
    • junio 2020 (1)
    • marzo 2020 (2)

    Created with by BeautyTemplates | Distributed By Gooyaabi Templates

    Back to top