Supongo que así es como me veo. A veces no soy capaz de distinguir la felicidad ni aunque la tuviera delante en forma de mariposa. Supongo que esa es la visión que tengo de mí: una chavala con una vena cruel escondida a la que da rienda suelta con quien menos se lo merece, una niña a la que le molestaba todo tipo de parejas por el hecho de no tener una, un recipiente que a veces alberga un cóctel entre ira y envidia, el reflejo legítimo y absoluto de un fracaso que aún es muy joven para haber vivido pero que siente muy cerca por su actitud fatalista.
Supongo que me veo como esa que señala a otra persona cuando ve sus defectos para creerse mejor por haberlo hecho. Supongo que he aprendido a poner límites agresivamente y a enseñar los dientes cuando me están dando la mano porque no sé gestionar mi propia ira. Me veo como una lámpara con un genio maligno dentro, o más bien un genio incomprendido al que le falta algo y culpa a los demás por ello. Creo que es así como me veo cuando mi ira sale por mi boca, mis ojos y por la punta de mis dedos sin control alguno. A veces camino por la calle y aprieto un puño sin darme cuenta y se me acelera el corazón. A veces solo necesito que me den una buena razón para pelear y hundir ese puño apretado en el estómago de alguien, aunque me lo rompa.
¿Qué está mirando ese? ¿Es gilipollas o es que se cayó de la cuna cuando nació? Como siga mirándome voy a decirle cuatro cosas. ¿Y este subnormal que me está vacilando en un puto videojuego? Ojalá esta noche se caiga por las escaleras y se parta todos los dientes para el resto de su vida. Me quedaría muy a gusto. ¿Pero por qué eres tan hater, tía? ¿No te das cuenta de que son felices así? Hay que ver... Y tú, la que me ha dado un hombrazo, a ver si usas los ojos cuando caminas por la calle, pedazo de bizca. La gente parece gilipollas, os lo juro.
El caso es que todo el mundo es gilipollas, menos yo. Me parece que esa ira es mi mayor yugo y que no sé muy bien cómo romperlo ni a qué dará lugar eso. Supongo que así es como me veo, como el odio a quien es de una manera que yo detesto ser y la envidia a quien tiene algo que yo no tengo y quiero (o necesito). Supongo que esa es mi imagen de mí... en los peores momentos.