El beso de la muerte

septiembre 14, 2023

Otra vez escribiendo,

otra vez más muriendo

para resugir en el deshielo

de cuando me vuelvas a abrazar.

De nuevo en este punto,

calmando frenesís de anhelo,

de ese extremo y profundo

por no poderte alcanzar.


Te miento más que antes

y más te quiero al mismo tiempo.

Que ya me dicen los cuadros

que algún día pare de sollozar.

Esas fotos de la pared, 

viendo que necesito aliento,

observando eternamente 

que me he vuelto a enamorar. 

Un romance atemporal,

un deseo de invierno

donde el pueblo más pequeño

se ha hecho capital.

No me quedan palabras ya

para escribirte cuánto te quiero,

porque el papel escupe la tinta

de mis secretos atrapados en el tiempo. 


Se me hace insoportable el frío

de no poderte dibujar,

de no poder escribirte 

que ojalá arda el mar con nosotras dentro.

No me quedan rincones 

en los que no haya soñado ya,

en los que no haya dicho tu nombre

con una mano en la boca

y otra repleta de humedad. 

Y esto no va a parar, esto no tiene arreglo.

Porque cada vez que te veo, 

vuelve el ruido a mi vida 

y vuelve la capital.

Ya no hay quien lo aguante,

he sido demasiado fuerte 

cuando solo quería ser contigo.

Y no bastará un golpe de suerte

ni tampoco romper el hilo.

Ya solo se arregla con un beso,

solo así se rompería el hechizo.


Esto no tiene final.

No quiero seguir siendo fuerte,

aunque bien sé que los sentimientos

no van a irse jamás. 

Solo callaré cuando despiertes

y me veas como yo te veo a ti. 

Solo el beso frío de la muerte 

podrá hacer que cambie el que me hagas tan feliz. 

Otra vez más con el papel atragantado,

escupiendo nudos de garganta

que yo le he adjudicado.

Otro día más consolando al corazón

para que no duela la espera,

acordándome de Calderón

y de que siempre tuviste el aspecto de un sueño. 

Y los sueños... sueños son. 


You Might Also Like

0 comments