A través de mis ojos

mayo 31, 2022

Nunca me había pasado nada igual. Toda mi cultura, toda mi identidad y todo mi cuerpo tambalearon cuando descubrí lo que hay en ti. Varios ojos se encontraron con los míos aquel día y yo, fascinada, no podía dejar de mirar, reteniendo en mi memoria todo lo que podía sobre aquellas miradas. Hasta que, de todos esos ojos, me fijé en unos en concreto. No sé si conseguiré explicar lo que sentí y lo que ha ido creciendo dentro de mí, pero voy a intentarlo. 

Mi mirada se detuvo y se congeló durante un segundo: lo suficiente como para pararme el corazón y no matarme en el acto, lo suficiente como para que nadie se diera cuenta, pero también lo suficiente como para tenerme aquí escribiendo. Mis pupilas tropezaron con las tuyas y ya no se pudieron levantar porque se encontraron con un magnetismo de color metálico con purpurina y lentejuelas que las atrapó eficazmente. Quizás soy osada, pero no se me ocurriría faltar a la verdad. Y mi cuerpo no miente. Mirarte fue como entrar en un museo por primera vez y que absolutamente todo me llame la atención. Pensé que sería admiración, curiosidad, ganas de explorar más sobre tu mundo, y lo que acabé encontrando fue mi propia fascinación ante la más pura elegancia que ha pisado justo delante de mis pies. Todo lo que yo he experimentado, todo lo que yo voy pregonando, todo aquello que mi piel, mis dedos y mi boca han saboreado se ha tambaleado. Te veo hablar, te veo moverte, te veo acercarte, te veo actuar, te veo brillar, te oigo cantar, te observo... Me has hechizado. Eres una persona extraordinaria y tu glitter no es lo único que brilla con fuerza en ti. 

Tu carisma, tu temple, tu voz, tu risa, tu vestido, tu camisa, tu maquillaje, tus ojos entrecerrados. Lo he retenido todo dentro de mi cabeza y ahora soy capaz de verte de todas tus formas. Tú, la única persona que me ha hecho llorar en público y que me ha hecho soñar de muchas maneras. La persona que ha puesto patas arriba todas mis teorías y que ha puesto a temblar todos mis esquemas con su presencia llena de amabilidad y pureza. Me has fascinado desde el momento en el que mi mirada se tropezó con la tuya y mi cabeza se ha puesto en marcha para sumergirme en una fantasía que ni yo misma conocía. Cogerte de la mano fue como un chorro de energía, sentir que se creaba un puente entre mi corazón y el tuyo y llegar un poco más a ti. No sabes lo mucho que me has dado, la parte de mí que has encajado sin darte cuenta siquiera. Y no sé hasta cuándo esta fascinación me tendrá soñando, pero sé que es real y que genuinamente ha nacido de las grietas más escondidas de mi interior. No puedo dejar de mirarte y de admirarte, porque eres grande y mi luz sigue a la tuya. Si te hubiera conocido en otra vida, puede que me hubiera casado contigo. No lo sé. Sólo tengo claro que tienes algo que yo jamás voy a olvidar, porque eres una tormenta silenciosa, algo que ves venir sin llegar a imaginar que dentro lleva pura electricidad. Eres el encuentro perfecto entre la humildad y el éxito, entre la amabilidad y el verdadero talento. Tu capacidad para destacar hagas lo que hagas me hace feliz y me vuelve loca. 

Conocerte ha sido toda una aventura, de esas que no buscas para que llegue antes. Yo, personalmente, seguiré caminando por la calle con mis cascos y mis ojos atentos, explorando esto que siento, dejándolo fluir y arder en mi pecho. No lo entiendo muy bien, pero tampoco quiero hacerlo. Sólo sé que existe y eso es lo que hace que valga la pena. Eres el ejemplo perfecto de que los ojos son ciegos y que, por ello, hay que buscar con el corazón. Es curioso porque no has dejado preguntas en mi cabeza, sino una de las mayores certezas de esta vida tan misteriosa: el amor tiene muchas formas y se ve mejor a través de muchos ojos.

You Might Also Like

0 comments